2011, el segundo año con mayor mortandad de manatíes en Florida

Escrito por Oscar Ramírez Maldonado en Biodiversidad,Conservación 5 enero 2012

En estos primeros días de 2012 se comienzan a dar a conocer cifras de 2011 sobre diversas cuestiones en materia ambiental. El día de hoy la Comisión para la Conservación de la Pesca y la Vida Silvestre de los Estados Unidos informó que, durante el año pasado, en Florida murieron aproximadamente 453 manatíes. Con esta cifra 2011 se coloca como el segundo año con mayor mortandad de este mamífero acuático, solamente por debajo de 2010 cuando se alcanzó una cifra récord de 766 muertes de manatíes.

Hasta antes de 2011, el segundo año con mayor mortandad de este animal había sido el 2099, cuando se registraron 429 muertes.

Con estas cifras son ya 3 años que de manera consecutiva la tasa de mortalidad de manatíes se mantiene alta. En estos tres años, un factor en la muerte de estos herbívoros ha sido “el síndrome de estrés por frío”. En 2010, 282 murieron por esta causa y el año pasado 112, lo alarmante es que la media anual de incidencia de este síndrome era de 30 especímenes por año.

El organismo informó que en los años próximos se utilizará datos de programas de seguimiento para buscar mejores formas de entender las implicaciones a largo plazo de este incremento en la mortalidad de manatíes.




Los arrecifes de coral podrían desaparecer durante este siglo

Escrito por Oscar Ramírez Maldonado en Biodiversidad,Calentamiento global,Conservación 21 septiembre 2011

Los arrecifes de coral están en riesgo de convertirse en el primer ecosistema que la actividad humana elimine totalmente del planeta, según señala el profesor Peter Sale, quien estudió durante 20 años la Gran Barrera de Coral australiana en la Universidad de Sydney y actualmente encabeza un equipo del Instituto para el Agua, Medio Ambiente y Salud de la Universidad de las Naciones. En un libro publicado la semana pasada, titulado Nuestro mundo moribundo, explica que esto podría suceder antes de que termine el presente siglo. El cambio climático, la acidificación del océano, actividades locales como la sobrepesca, la contaminación y el desarrollo costero afectan seriamente el desarrollo y la viabilidad de este ecosistema. “Corremos el riesgo de no tener arrecifes como los de hoy tan solo en 30 o 40 años más”, señala el libro publicado por la Universidad de California.

Los arrecifes de coral son importantes por su gran biodiversidad; contienen un cuarto de todas las especies marinas, a pesar de cubrir tan solo el 0.1 por ciento del área de los océanos del mundo, y son más diversos incluso que las selvas tropicales en términos de diversidad por hectárea. Además, investigaciones recientes han descubierto compuestos químicos en este ecosistema que podrían ser muy útiles para la industria medicinal, los cuales se pueden perder si las tendencias actuales se mantienen.

El valor económico de los arrecifes para el ser humano, como destino turístico y por sus recursos pesqueros, es considerable. De los 850 millones de personas que viven a 100 kilómetros de un arrecife, 275 millones dependen de ese ecosistema para sustento y alimentación. Las franjas de arrecife pueden ayudar a proteger las islas bajas y regiones costeras de climas extremos, absorbiendo las olas antes de que alcancen a su población vulnerable.

Las emisiones de carbono generadas por la actividad humana, sobre todo por el uso intensivo de combustibles fósiles, son la mayor causa del rápido descenso previsto en los arrecifes de coral. El cambio climático incrementa las temperaturas de la superficie oceánica, la cual ya ha aumentado en .67 grados centígrados durante el siglo pasado. Esto pone al coral bajo una enorme estrés y produce su blanqueamiento. Este proceso se da cuando el coral, debido a la presión, expulsa a las algas simbióticas que habitan en él; gran parte de la nutrición del coral es cubierta por la fotosíntesis de estas algas, al ser expulsadas el coral ve reducida la cantidad de alimento disponible, dejando de crecer y reproducirse. Además de esto, está la acidificación del océano. Aproximadamente un tercio del dióxido de carbono extra que ponemos en la atmósfera es absorbido a través de la superficie del mar, acidificando las aguas menos profundas. Otro problema en los ecosistemas de arrecifes tropicales, es que el desequilibrio creado hace más difícil para los organismos del arrecife recuperar los minerales que necesitan para construir sus esqueletos de carbono. “Si ellos no pueden construir sus esqueletos –o tienen que poner mucha más energía en construirlos en relación con las otras cosas que tienen que hacer, como la reproducción- se tiene un efecto negativo sobre los arrecifes de coral”, señala Paul Johnson de la Universidad de Exeter, y fundador de los Laboratorios de Investigación de Greenpeace en el Reino Unido.

La lucha contra el calentamiento global es la solución más urgente que plantea el libro. “Si podemos mantener las concentraciones de CO2 debajo de las 450 partes por millón, seremos capaces de salvar algo parecido a los arrecifes de coral”, señala el profesor Sales. “No serán los arrecifes de coral de 1950 o de 1960, pero serán reconocibles como arrecifes de coral, y funcionarán como arrecifes”.

Existen señales de que esfuerzos locales de conservación pueden hacer la diferencia. Alex Rogers, profesor de biología de conservación en la Universidad de Oxford, señala que “sabemos con certeza que los corales sujetos a bajos niveles de estrés son mucho más capaces de recuperarse, por lo tanto, si le quitas las presiones como la sobreexplotación de los arrecifes de coral y la contaminación, esto tiene profundos efectos en la recuperación, pero lo que realmente estamos haciendo es ganar tiempo para estos ecosistemas. Si el cambio climático continúa al ritmo actual, terminarán acabándose”.

Vía: The Independent




El atún, el delfín, Dolphin Safe y la OMC

Escrito por Eugenio Fernández Vázquez en Comercio,Conservación 11 mayo 2011

Un pánel de la Organización Mundial de Comercio (OMC) acaba de dar un duro golpe a una etiqueta supuestamente ambientalista de Estados Unidos, según el Washington Trade Daily. Se trata de la etiqueta Dolphin Safe, sin la cuál ninguna lata de atún puede entrar al mercado estadunidense, y que garantiza que el atún se pescó sin cercar delfines. Aparentemente, la decisión de la OMC va contra el medio ambiente, pero en realidad podría ser un gran empujón a la explotación sustentable de los recursos pesqueros.

Por alguna razón que los científicos no alcanzan a entender, a los atunes de la costa americana del Pacífico les gusta la sombra. Cuando son pequeños, antes de reproducirse, se aglomeran bajo cualquier objeto flotante que encuentran y conviven con tiburones, tortugas, mantarrayas y decenas de otras especies. Cuando crecen, en cambio, prefieren nadar a la sombra de los delfines. Y a los humanos nos gusta pescarlos.

México y otros países del continente aprovechan este gusto del atún por nadar debajo de los grupos de delfines que atraviesan el Pacífico de cabo a rabo. Durante décadas, esto se hizo de la peor manera: se cercaban los delfines, se cerraban las redes por debajo y se levantaban con todo lo que había dentro. Sin embargo, hace años que esta práctica se corrigió, gracias a la Comisión Inter Americana del Atún Tropical, que impulsó un acuerdo para proteger a estos mamíferos marinos. Hoy, cada barco que pesca atún cercando delfines lleva un observador a bordo que garantiza que los delfines fueron liberados antes de subir las redes. Así, una forma muy destructiva de pescar se hizo sustentable: se protege a los delfines, se garantiza que no hay pesca de descarte, y el atún pescado es atún adulto, que ya se reprodujo, por lo que la especie no es amenazada.

Estados Unidos, en cambio, pesca el atún soltando objetos flotantes en el mar para atraer a los atunes más pequeños. Cuando sus barcos cercan estos objetos flotantes con sus redes y las levantan, se llevan no sólo atunes que no se han reproducido aún, sino decenas de otros peces y animales marinos que ni la deben ni la temen, y muchos de los cuáles están en peligro de extinción. Para hacer más grave la cosa, Estados Unidos prohíbe de hecho la importación a su territorio de atún pescado con cercos sobre delfines, usando la etiqueta Dolphin Safe y sus derivados, las únicas autorizadas para anunciar un atún como sustentable, que México había desafiado ante la OMC. De esta forma, se usa una herramienta aparentemente defensora del medio ambiente para impulsar su depredación.

Si, en efecto, la OMC da la razón a México en la controversia que interpuso contra la etiqueta Dolphin Safe, ésta es una estupenda noticia para la protección de las especies marinas. Si se mantuviera Dolphin Safe, las compañías pesqueras de toda América tendrían incentivos para sacrificar el medio ambiente y defender sus mercados. En cambio, si ésta sí fue declarada ilegal, podrán seguir pescando cercando a los delfines y liberándolos después, como han hecho hasta ahora con mucho éxito, y con mucha sustentabilidad.




El 80% de las pesquerías mexicanas están al borde del colapso

Escrito por Eugenio Fernández Vázquez en Agua,Biodiversidad,Ecosistemas 4 enero 2011

El 80% de las pesquerías mexicanas o están en deterioro o al límite de su capacidad. Ése es el panorama que presenta la Carta Nacional Pesquera, publicada a principios de diciembre pasado en el Diario Oficial de la Federación: cuatro quintas partes de las especies mexicanas de pescado están al borde del colapso, o ya pasaron ese punto.

Entre las especies que, a este paso, dentro de muy poco tendremos que eliminar de mesas y pescaderías están el callo de hacha, el pargo y el mero. Para fortuna de la gastronomía veracruzana, en Tamaulipas, Quintana Roo y Tabasco las pesquerías de pargos y huachinangos todavía no se agotan, pero inclusive ellas están al borde. Lo mismo ocurre con el callo de hacha: algunas zonas de Baja California Sur todavía tienen poblaciones saludables, pero quienes gusten de este protagonista de cocteles y botanas tendrán que prescindir de él al menos por un tiempo: salvo esos pequeños bancos, el resto están ya en franco deterioro.

La pesca industrial no es siempre la responsable de este agotamiento. Al pez espada, por ejemplo, se le ofrecen más anzuelos de los que sería deseable, al grado de que se le explota más allá del máximo sustentable, aunque su pesca es casi exclusivamente deportiva. Lo mismo pasa con muchas poblaciones de tiburón: es la pesca costera, que no se exporta ni siquiera al interior del país, la que llevó a esta situación.

Si quieres saber más, revisa la Carta Nacional Pesquera y la página de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca).




Más de 5 mil especies nuevas descubiertas en nuestros océanos gracias a Censo Marino

Escrito por Agustín Mustieles en Conservación,Ecosistemas 24 febrero 2010

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Más de 2 mil científicos en 80 países están trabajando para realizar el mayor censo de especies marinas de la historia que entregará sus resultados finales en octubre de este 2010. El objetivo es sentar bases científicas para nuevas políticas marinas que ayuden a conservar los hábitats de las especies en peligro de extinción.

A pesar de que los resultados finales estarán en octubre, han adelantado, durante la reunión anual de la Asociación para el Avance de la Ciencia en San Diego, California, que hasta el momento han identificado 5 mil 600 nuevas especies.

Los investigadores presentaron imágenes de algunas de las especies más sorprendentes descubiertas durante la pasada década, incluyendo un cangrejo tan inusual que requirió que se creara una nueva designación científica para esa especie.

Este miembro, de la nueva familia de cangrejos Kiwaidae, descubierto cerca de la Isla de Pascua, fue bautizado como Kiwa hirsuta , por su aspecto peludo (es el de la fotografía).

Una de las mayores metas del proyecto es proveer apoyo científico para la creación de una red global de áreas marinas protegidas, que ayuden a prevenir el daño causado por la pesca y otras actividades humanas.

El doctor Jason Hall-Spencer, un biólogo marino de la universidad británica de Plymouth, dijo que los frágiles arrecifes de coral están amenazados por la pesca con red barredora.

“Todos los arrecifes que he examinado, menos uno, están sumamente dañados por la pesca con red barredora en el suelo marino”, dijo.

La pesca con red barredora destroza los arrecifes de coral que llevan miles de años formándose”.

Agregó que “lo interesante del Censo Marino es que ahora tenemos los datos necesarios para cambiar las políticas y trabajar con los pescadores y los industriales del ramo, para decidir dónde quedarán las áreas protegidas”.

Ver la galería de imágenes de las nuevas especies en la página oficial del censo.

Vía: BBC




En México haz algo creemos que todos podemos y debemos hacer algo a favor del medio ambiente. En la búsqueda de salvar a nuestro planeta no existen las acciones pequeñas. Son los esfuerzos de cada uno de nosotros, por más pequeños que estos parezcan, los que lograrán darle un futuro mejor a nuestro mundo y nuestro país. En esta página encontrarás noticias sobre medio ambiente, información sobre temas relevantes, y lo más importante, acciones que puedes realizar a favor de la ecología.


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