Archivo de febrero, 2010
El cambio climático afecta a México y su campo
El premio Nobel de Quimíca mexicano, el Dr. Mario Molina, advirtió en su participación en el Programa de Líderes Académicos que organiza el Tecnológico de Monterrey en Guadalajara, que si no se toman medidas, la probabilidad de que ocurran catástrofes climáticas aumenta drásticamente. El doctor Molina dijo que ya se notan en los climas extremos en varios estados de la república: “Los cambios implican sequía e inundaciones, en algunos casos en un mismo sitio; no es que haya más lluvia, es la misma cantidad, pero cae toda junta y esto no es adecuado para la agricultura. “Son cosas que pueden empezar a suceder con más intensidad”.
Además mencionó que en México se destina apenas 0.2 por ciento del PIB a ciencia y tecnología y habría que destinar más recursos hasta llegar a 1 por ciento, para mejorar la investigación en general y en el tema de medio ambiente, pero subrayó que los recursos deben aplicarse bien. “Es necesario hacer cambios enormes, aunque no costosos”, dijo.
Por otra parte, Arturo Escalante, director de la Facultad de Economía de la UNAM, en el foro La agricultura campesina en búsqueda de un sistema financiero rural en México, dijo que debido a las extremas sequías e inundaciones, el cambio climático afectará considerablemente la producción agropecuaria de los próximos años y habrá enormes pérdidas en México que podrían representar hasta 20 por ciento del producto interno bruto (PIB) agropecuario.
En el mismo foro, el catedrático de la Universidad Autónoma Metropolitana, Armando Bartra, advirtió que es preciso restituir una economía campesina sustentable para dar respuesta no sólo al cambio climático, sino a la crisis multidimensional que enfrenta el país.
Vía: Milenio y La Jornada
Los recortes de emisiones ofrecidos por los países no serán suficientes para frenar el cambio climático: ONU
Los ofrecimientos de recortes de emisiones hechos hasta ahora por 60 países no serán suficiente para frenar el calentamiento global. Un informe de la Organización de las Naciones Unidas, basado en los modelos de 9 centros de investigación, afirma que las emisiones anuales de gases de efecto invernadero no deberían de ser de más de 40 y 48,3 gigatoneladas de equivalente de CO2 en 2020 y deberían alcanzar su punto máximo entre 2015 y 2021, según nuevas cifras difundidas este martes por el Programa Medioambiental de Naciones Unidas (UNEP).
Mantenerse dentro de ese rango y recortar las emisiones globales entre 48% y 72% entre 2020 y 2050, le dará al planeta 50% de posibilidades de quedarse dentro del límite de aumento de 2 grados para evitar los más devastadores efectos del cambio climático.
Sin embargo, el mismo estudio halló que el mundo probablemente supere esos objetivos. En otras palabras, incluso en el mejor de los casos, si todos los países implementaran sus recortes de emisiones prometidos, la cantidad total de emisiones aún estaría entre 0,5 y 8,8 gigatoneladas por encima de lo que los científicos consideran tolerable.
El director ejecutivo de UNEP, Achim Steiner, dijo que la desalentadora previsión debería motivar a los países a hacer recortes más ambiciosos.
"El mensaje no es sentarse y resignarse y decir nunca lo haremos", dijo a periodistas en Nusa Dua, en la isla indonesia de Bali, que acoge una reunión de Medio Ambiente de la ONU.
Fuente: Reuters
Más de 5 mil especies nuevas descubiertas en nuestros océanos gracias a Censo Marino
Más de 2 mil científicos en 80 países están trabajando para realizar el mayor censo de especies marinas de la historia que entregará sus resultados finales en octubre de este 2010. El objetivo es sentar bases científicas para nuevas políticas marinas que ayuden a conservar los hábitats de las especies en peligro de extinción.
A pesar de que los resultados finales estarán en octubre, han adelantado, durante la reunión anual de la Asociación para el Avance de la Ciencia en San Diego, California, que hasta el momento han identificado 5 mil 600 nuevas especies.
Los investigadores presentaron imágenes de algunas de las especies más sorprendentes descubiertas durante la pasada década, incluyendo un cangrejo tan inusual que requirió que se creara una nueva designación científica para esa especie.
Este miembro, de la nueva familia de cangrejos Kiwaidae, descubierto cerca de la Isla de Pascua, fue bautizado como Kiwa hirsuta , por su aspecto peludo (es el de la fotografía).
Una de las mayores metas del proyecto es proveer apoyo científico para la creación de una red global de áreas marinas protegidas, que ayuden a prevenir el daño causado por la pesca y otras actividades humanas.
El doctor Jason Hall-Spencer, un biólogo marino de la universidad británica de Plymouth, dijo que los frágiles arrecifes de coral están amenazados por la pesca con red barredora.
“Todos los arrecifes que he examinado, menos uno, están sumamente dañados por la pesca con red barredora en el suelo marino”, dijo.
“La pesca con red barredora destroza los arrecifes de coral que llevan miles de años formándose”.
Agregó que “lo interesante del Censo Marino es que ahora tenemos los datos necesarios para cambiar las políticas y trabajar con los pescadores y los industriales del ramo, para decidir dónde quedarán las áreas protegidas”.
Ver la galería de imágenes de las nuevas especies en la página oficial del censo.
Vía: BBC
La contaminación atmosférica genera más muertes en Gran Bretaña que los accidentes de tráfico
Mientras que 2600 personas mueren cada año en Gran Bretaña por accidentes automovilísticos, 35 mil mueren por contaminación atmosférica. Pero de acuerdo a investigadores norteamericanos, esta cifra sólo es una verdad a medias, dado que podrían ser realmente el doble de muertos dado que cada vez se encuentran nuevas pruebas que vinculan a la contaminación del aire con una más amplia variedad de enfermedades crónicas.
El profesor Frank Kelly, experto en medio ambiente del King´s College de Londres, a afirmado que sólo en la capital británica hay entre 3 mil 500 y 8 mil muertes al año.
Y esto es en Gran Bretaña donde los combustibles son de mayor calidad que los de México. ¿Cuánto más tendremos que esperar en nuestro país a que Pemex distribuya combustibles más limpios? ¿Cuantos muertos?
Leer Pollution: the biggest killer on Britain’s roads en Telegraph
Estudios encuentran restos de DDT en niños y niñas de México y Centroamérica
Niños de varios países latinoamericanos tienen rastros del pesticida DDT en la sangre, según un estudio coordinado por la Organización Panamericana de la Salud.
Los niños estudiados pertenecen a 11 comunidades rurales de Mesoamérica (México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá). En todos, salvo Guatemala, se encontró exposición al DDT.
En México los niveles fueron de nueve a 28 veces mayores que en el resto de los países. “Esto se debe a que México fue el último país en dejar de utilizar DDT”, explicó Fernando Díaz Barriga, profesor de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, quien lideró la investigación, publicada en la revista Chemosphere.
Agregó que en los niños de Guatemala no hay rastros porque fue de los primeros países en restringir su uso en 1979, mientras que México y Nicaragua lo hicieron en 2000. Los demás países analizados lo prohibieron en los 80.
El DDT y sus metabolitos (como el DDE) han sido asociados a afecciones neurológicas, asma, inmunodeficiencia, muerte celular y daños del ADN de células inmunológicas.
Desde 1955 el DDT fue ampliamente aplicado en viviendas alrededor del mundo para controlar el mosquito vector de la malaria. En 2004 el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes erradicó su uso, avalándolo únicamente en 25 países severamente afectados por la malaria.
10 consejos para andar en bicicleta en la ciudad
Los responsables del recién inaugurado programa Ecobici de la ciudad de México, realizaron el siguiente video en el que nos dan 10 muy útiles consejos para andar en la ciudad en nuestra bicicleta o en una de las del programa.
El video está muy bueno, y sin duda les servirá de mucho a los actuales y futuros ciclistas.
La responsabilidad social corporativa y la sustentabilidad
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Colaboración especial de Daniel Zapata – Consultoría ambiental
El papel de las compañías en la sociedad está claramente en la agenda. Difícilmente pasa algún día sin que aparezcan reportes en los medios sobre la mala conducta de compañías –también de su aportación a la sociedad. Por ello, algunas compañías han tomado el reto de cambiar la manera en la que operan, particularmente en lo que concierne al impacto que pueden llegar a tener sobre el ambiente y la comunidad en la que operan.
Una compañía, de cualquier naturaleza, se podría preguntar: ¿qué impacto tiene mi empresa sobre el medio ambiente y la sociedad? Los temas son muchos y variados: contaminación del aire, agua y tierra, contratación de menores, derechos humanos y del trabajador, cambio climático. El hecho es que hoy en día, ninguna compañía, de cualquier tamaño, se puede dar el lujo de ignorar algunos de estos temas. Alrededor del mundo encontramos ejemplos en donde compañías (e industrias enteras) han sufrido golpes repentinos e imprevistos a causa del entorno que los rodean.
Unas semanas antes de Navidad del 2001, Sony Corporation vivió una pesadilla. El gobierno de Holanda estaba bloqueando todo el cargamento europeo de la consola de juego PlayStation. Eran más de 1.3 millones de cajas que parecía que no se iban a vender durante la gran época navideña. ¿La razón? Se encontró que los cables de los controles de la consola tenían una inaceptable cantidad de cadmio, un elemento tóxico. Sony rápidamente reemplazó los cables afectados e inició una investigación en su cadena de producción que duró 18 meses, significó la inspección de más de 6,000 plantas y resultó en un nuevo sistema de manejo de proveedores. Los costos involucrados en este problema no son exactos pero oscilan entre los $93 y $130 millones de dólares.
En 1995, activistas del grupo ambiental Greenpeace abordaron la plataforma de petróleo del Mar del Norte propiedad de Shell, la cual estaba fuera de operación. Greenpeace estaba inconforme con los planes de Shell de hundir la plataforma a las profundidades del Océano Atlántico del Norte –plan que de hecho tenía mérito científico. Después de todo ¿quién en su sano juicio podría pensar que hundir una plataforma al fondo del océano no tendría impactos ambientales? Los activistas fueron expulsados con cañones de agua y esas imágenes circularon por todo el mundo, enfureciendo a clientes de Shell en Europa. Independientemente de si Greenpeace tuvo la razón o no, el daño ya estaba hecho: en la corte de la opinión pública, Greenpeace ganó el caso y los planes de Shell se desmoronaron.
Por las buenas o por las malas, las compañías han aprendido que hoy existen más factores que considerar en el manejo de una empresa. La pregunta ya no es si vale la pena integrar impactos sociales, ambientales y económicos corporativos a las decisiones de administración; la pregunta es cómo se integran, más si se consideran las presiones adicionales que tienen los administradores para incrementar las ganancias a corto plazo.
Y es así que comienzan a darse a conocer los términos responsabilidad social corporativa (RSC), sustentabilidad corporativa, o sustentabilidad a secas. Las definiciones son muchas, siempre añadiéndose o quitándose elementos dependiendo de quién lo define. La definición de Archie Carroll sobre la responsabilidad social en los negocios “abarca las expectativas económicas, legales, éticas y discrecionales que la sociedad tiene de las organizaciones en un dado punto en el tiempo”. Otras definiciones tratan tan sólo de agrupar las diferentes interpretaciones que se le han dado al término. Matten y Moon (2004) se refieren a la RSC como “un concepto marco que se traslapa con otros conceptos como la ética empresarial, la filantropía corporativa, civismo corporativo, sustentabilidad y responsabilidad ambiental. Es un concepto dinámico y competido que se encuentra inmerso en cada contexto social, político, económico e institucional”.
Finalmente, la sustentabilidad se entiende como el desarrollo económico que satisface las necesidades de la presente generación sin comprometer la habilidad de futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades (Brundtland, 1985). En lo personal, la RSC y la sustentabilidad corporativa se incluyen uno al otro: la RSC no es RSC sin la sustentabilidad y viceversa. Ambos conceptos están íntimamente relacionados. Sin embargo, ya por cuestión de preferencia, me quedo con el de sustentabilidad corporativa, yo creo por mis antecedentes como abogado ambientalista.
En futuras entradas, platicaré de muchos de los elementos que comprenden a la sustentabilidad corporativa. No es una ciencia exacta. Depende de muchos factores, situaciones y contextos que definen su desempeño. Sin embargo, sí existen ciertos comunes denominadores que pueden facilitarle la vida a una compañía que desea adoptar este concepto en sus operaciones diarias. Lo que sí puedo decir desde ahora es que la sustentabilidad corporativa está aquí para quedarse, habiendo ya rebasado su etapa de moda para convertirse en algo relativamente permanente.


